Una receta que me trae muchos recuerdos, sencilla, básica y que se está perdiendo, no necesita cocinar pero os puede sorprender.
Lechuga
Agua (FrÃa, si es verano)
Aceite de Oliva
Vinagre
Sal
Lavamos la lechuga y cortamos en trozos a nuestro gusto. Le añadimos agua, más o menos para cubrirla. Se incorpora aceite de oliva, vinagre y sal a nuestro gusto.
Removemos bien y servimos. Una ensalada muy distinta, pero os puedo asegurar que rica.
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